Desde 2009, cada 13 de febrero se conmemora el Día Mundial del Preservativo, un elemento sanitario clave, cuyo uso se remonta a varios siglos atrás.

Se trata de un método de barrera que impide contraer y transmitir Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y embarazos no intencionales. Dentro del abanico de métodos anticonceptivos disponibles, sigue siendo el único que previene las dos cosas: si el preservativo se usa correctamente tiene una eficacia del 98%.

Aunque desde fines de la década del 90 comenzaron a distribuirse gratuitamente, en la Argentina los preservativos son gratuitos desde 2002 a partir de la Ley 25.673 que dio origen al Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.

Cualquier persona, sin importar el género o la edad, puede acceder de manera gratuita a este método en hospitales y centros de salud de todo el país. En el sitio de la fundación Huésped se puede buscar el lugar más cercano para encontrarlo.

En 2010, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se sancionó una ley que dispone la obligatoriedad de expender preservativos en bares, restaurantes, teatros y todo otro lugar habilitado para espectáculos públicos. Además, obras sociales y prepagas deben cubrir su costo, tal como está contemplado en el Programa Médico Obligatorio.

"Eliminar las barreras para que cada persona sexualmente activa pueda disponer de preservativos es fundamental, pero no suficiente. Sin Educación Sexual Integral (ESI) aplicada de manera igualitaria en todo el país, cualquier medida parece ser estéril", dijo Leandro Cahn, director Ejecutivo de Fundación Huésped.

"Las personas eligen usar preservativo o no por múltiples factores. Ninguna organización, campaña o política de Estado puede meterse en ese preciso momento e intervenir en la decisión de una pareja. La ESI nos brinda posibilidades infinitas para hacerlo", añadió.

Destacó su vigencia a lo largo del tiempo. "Es difícil imaginar una opción superadora para prevenir al mismo tiempo ITS y embarazos. Pero cualquier estrategia que lo incorpore funcionará como un gran potenciador para brindar medidas más acertadas y eficaces: preservativo más tecnología, preservativo más ESI, preservativo más acceso, preservativo más ciencia. Y así", cerró Cahn.